
Hoy, a menos de un mes del nacimiento del Dr. Raúl Alfonsín. Tuve la necesidad, la obligación de escribir unas lineas acerca de aquel caudillo Radical, que emociona a quienes lo admiraron, que emociona a quienes lo respetaban.
Yo no nací en un gobierno radical, yo no nací con la vuelta de la libertad, yo no nací con el gran líder político sentado en el sillón de Bernardino, ni tampoco nací en momentos difíciles y de lucha. Nací en la ausencia de un gobierno republicano, nací en momentos críticos de la integridad política en la Argentina, en nuestro país.
Como muchos, como muchos de nosotros los jóvenes que le agradecemos cada día de nuestras vidas iniciadas allá por los años noventa, al hombre que nos regaló antes de que existiéramos la posibilidad de ser los únicos dueños de nuestra libertad.
Ese es el legado porque hubo un padre y para eso no hay lugar discusión. Pero también estamos los hijos, los jóvenes nacidos en democracia que hoy decimos: Gracias Sr. Presidente.



